Reflexiones sobre el duelo dentro del proceso migratorio.

Mirando las noticias que estremecen y sacuden nuestra realidad día tras día, me he concientizado que es el momento de tomar una decisión. Salir y hacer frente al miedo, hacer mías las fantasías de riesgo y aventura, mías las expectativas y sueños. El nuevo día comienza y nos anuncia que debemos partir a nuevos rumbos, que el invierno ha llegado. Me preparo a un largo proceso, del cual no sé cuál es ni su desarrollo ni su desenlace, lo único que tengo presente en mi mente y corazón, es que es necesario realizarlo, para así poder resolver los anhelos de curiosidad, determinación y en muchos otros casos de finalizar con la inestabilidad, angustia o la falsa sensación de tranquilidad que me acompaña. Emociones que serán un constante en mi viaje.  Me estoy preparando para la aventura, la odisea, un nuevo escenario hacia nuevos rumbos, narraciones personales por reescribir, palabras mudas, valoraciones de las propias creencias y límites, todas necesarias para sobrevivir y reconocer “de que uno está hecho” y de dónde proceden esos anhelos de cambio.

Dentro de la maleta preparada, no sólo llevamos indumentaria, documentación, certificados, y algunos accesorios considerados necesarios para este viaje, sino también resguardadas y muy arropadas mis soterradas emociones entusiastas, atrapadas y en algunos casos heridas. Todo lo que cuenta a la hora del viaje.

Hay algunos que comentan, que es una buena decisión, salir de la falsa sensación de sosiego. Sin embargo, eso no hace menos nostálgica la partida y lo que se deja atrás.

„Deseo y anhelo continuamente irme a mi casa y ver lucir el día de mi retorno“. Ulises en la Odisea. Homero.

Al llegar, me encuentro con curiosidad del recibimiento a nuevas tierras, asimismo con genuina curiosidad de quien vive al otro lado de la frontera.  Ahora me encuentro en ella y empiezo un proceso de adaptación e integración. Otra cultura, otra lengua, otras costumbres, otro sentido de la vida….  ¿Tendré, que dejar de ser, para crecer? ¿Podré desarrollarme, sin dejar lo que soy y mi origen? ¿Integrarme es pertenecer? ¿el adaptarme, me hará dejar sentir nostalgia?. Diferentes preguntas, diferentes vivencias ante un mismo acontecimiento.ier entorno. Reconozco quien soy, de donde vengo y cuales son mis horizontes. Es hora de encontrar mi equilibrio y seguir creciendo aquí y ahora. Si es el momento de retornar, también tengo que asumir que todo ha cambiado, mientras mi proceso personal ha tomado rumbo. No busco ser un espectro de la memoria.

„A veces me embarga una tristeza tan extraña, que me parece que sería muy desgraciado si no la sintiera alguna vez.“ Inquietudes de Shanti Andía. Pio Baroja.

En algunos momentos, quizás no en todos, pienso qué de todos los placeres, ninguno me sabe tan dulce como es la melancolía; siendo así, una forma de tristeza que me llena de vitalidad y energía, que, en vez de cerrarme los ojos, me los abre de par en par al mundo. Es más, la melancolía me permite disfrutar del mundo a través de una mirada nueva. Este estado no aniquila mi voluntad. Puede castrar la voluntad del poder, pero si estoy abierto a la vida, como lo estoy, me veo obligado a disfrutar del mundo, y formar parte de él.

„En el exilio, tuve que buscarme algo con lo que recrear mi espacio y tiempo, evocando la felicidad de mi infancia“ Mauawad (poéta libanés).

Es así que este proceso de encuentros y desencuentros, aprendo a convivir conmigo mismo dentro de cualquier entorno. Reconozco quien soy, de donde vengo y cuales son mis horizontes. Es hora de encontrar mi equilibrio y seguir creciendo aquí y ahora. Si es el momento de retornar, también tengo que asumir que todo ha cambiado, mientras mi proceso personal ha tomado rumbo. No busco ser un espectro de la memoria.

„Sueñan en volver a un país que ya no existe y que no reconocerían más que en los mapas de la memoria,

sí volvieran

no conocerían el lugar

la calle, la casa

dudarían en las esquinas

querrían estar en otro lado

Pero vuelven cada noche

en las naves blancas de los sueños

con rumbo seguro”

Poétisa Cristina Peri Rossi. Relatos de Retorno.

Les invito a tratar juntos este tema junto a Joseba Achotegui. Él es médico especialista en psiquiatría y doctor en medicina. Se ha especializado en estos últimos 36 años en Salud Mental y Migración. Fundador de SAPPIR (Servicio de Atención Psicopatológica y Psicosocial a Inmigrantes y Refugiados) – Fundació Hospital Sant Pere Claver. Así mismo, desde hace unos 10 años, fundó junto a otros profesionales en el campo de la salud y el servicio social, la Red Atenea, la cual busca crear un sistema de profesionales que sostengan y apoyen a los inmigrantes a nivel psicosocial y psicológico en situaciones que se han convertido extremas.

 

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